Indicios de alienación
La primera impresión que tuve del trabajo fue masomenos buena. Era necesario trabajar para comer, vestirse y estar felices.
Aparentemente aquella actividad resaltaba la "dignidad" del hombre y los recursos resultantes de ella eran el premio natural.
Trabajar era lo que definia al hombre como persona, además lo incluía como al elegido para formar familia cuando una mujer
buscaba pareja. "Hombre trabajador vale por dos...". Estas cosas del trabajo me convencieron parcialmente y ya deseaba trabajar.
Parecia el camino único y verídico para obtener felicidad. A parte, si todos realizaban las actividades del trabajo: ¿Por
qué no seguir el camino? Seguramente, ésa, era el destino. Aunque yo presenciaba a los demás trabajar y estar preocupados luego,
pensaba que aún no estaban del todo comprometidos con ello.
Busqué pues trabajo. Me tomó 15 dias encontrar uno que no demandara "profesionalismo", aunque tuve que atribuirme experiencia
inexsistente, para que me aceptaran; mentí porque cuando dias antes me presenté a otro y dije que no tenia experiencia, no me
aceptaron. Luego pensé: que cómo voy a obtener experiencia si para adquirir experiencia, necesariamente hay que empezar sin
experiencia; ademas si en todos los lugares pedian experiencia, nunca podria adquirirla, pues.
Curiosamente encontré la experiencia que necesitaba en la mentira y así me aceptaron. Tal ves fue la primera ves que mentí
sobre mí y el concepto de "trabajo" fue quitandose de mí por piezas. El trabajo me obligó a mentir y así aprendí a mentir.
Bueno, no es tan dramático eso de mentir, pero yo creia que los engaños no podrian concebir algo bueno. Aunque luego no
sucedio lo malo. Pasaron los meses, me sentí preso del trabajo. La segunda pieza del concepto que tenia del trabajo se fué
y dejó una pieza de decepción. Lo que ganaba no satisfacia mis intenciones, además esperaba ansioso el fin de mes. Sentí que
necesitaba otro trabajo más rentable. Porque el 30% de mi precioso sueldo lo gastaba en pasajes y golosinas.
Como no veia ningun "progreso" al realizar el trabajo, decidí dejar esa actividad. Volví 2 veces al mismo lugar a trabajar.
Y a la tercera decisión de quitarme de ese trabajo, no volví mas. Logré esa independencia de aquel "trabajo" que me sugestionó
durante meses, sólo con el pensamiento analítico. Fue luego de pensar en la ocasión en que busqué otro trabajo mas rentable.
En un aviso en el diario encontré algo llamativo y fuí a convencerme.
Me recibio una señorita, tenia ella facilidad de palabra y hablaba con tono afectuoso y respetuoso. Luego de breves presentaciones
de la índole de la actividad que necesitaba empleados, me pidió mis datos personales y anotó ello en una lista en la que
figuraban ya otros nombres. Pedia tiempo completo, comunicación y responsabilidad; en esa ocasión estuve sonriente y acepté
las condiciones.
Ella siguió explicandome y finalmente me dijo: "...Necesitamos personas ambiciosas..." Y luego de oirle decir eso, se fue la
ultima pieza de aquel concepto maravilloso del trabajo y me dejó un recuerdo oscuro y lleno de trampas. Si el trabajo incluía
ambición, seguramente lo demas no era nada agradable, porque ambición es la causa de acciones perversas.
El concepto de "trabajo", en la mente de las personas, ya estaba alienada, aceptado como bueno aun cuando incluía lo que
no debia hacerse.
Autor: Destino Cero
(2010-02-11)